Emmys 2011: La noche de las sorpresas

Como podéis comprobar aquí, nuestros pronósticos no fueron muy acertados pero en nuestra defensa hay que decir que fueron unos premios atípicos, los Emmy, siempre acusados de predecibles, dejaron boquiabiertos a más de uno, a mí la primera.

En una gala amena, con números musicales varios y sin gran protagonismo de Jane Lynch que terminó bastante antes de las 6 de la mañana hora española, (como dijo mi compañero fuertecito, Oscars, tomad nota, por favor) Kyle Chandler dió la campanada alzándose con el Emmy a mejor actor dramático por delante de Steve Buscemi y Jon Hamm, que se va de vacío en su cuarta nominación y con un episodio como ‘The Suitcase’, escrito por y para su lucimiento.

Siguiendo en la categoría de drama y con el ya mencionado ‘The Suitcase’ (Mad Men – 4×07), aclamado por público y crítica, gran favorito para llevarse el gato al agua en la categoría de mejor guión de drama, fue derrotado por ‘Always’, series finale de Friday Night Lights, dando así otra de las grandes sorpresas de la noche y poniéndonos los pelos como escarpias con ese final de discurso de Jason Katims: ‘Clear eyes, full hearts, can’t lose’. Probablemente los premios a los chicos de Dillon tengan mucho que ver con que esta haya sido su última temporada y una de las grandes ignoradas durante los últimos años, sí, ¿y qué? No se puede negar que merecían un reconocimiento y que mejor manera de despedirse de la pequeña pantalla.

En el resto de categorías dramáticas se cumplió más o menos lo esperado, Peter Dinklage (ese que a algunos os parece sexy) se coronó como el mejor actor secundario en una categoría reñidísima. Como buena fan de ‘The Good Wife’ yo apostaba por Alan Cumming pero su look de anoche bien merece un castigo. Margo Martindale fue la ganadora en la categoría femenina cumpliendo todos los pronósticos, no niego su merecimiento, pero me hubiese encantado ver a la Hendricks subir a recoger al premio, que ya que Mad Men le gusta tanto a la crítica, deberían empezar a reconocer el trabajo de sus actores. Mejor dirección para Martin Scorsese, por el episodio piloto de Boardwalk Empire, premio cantadísimo, y la mejor serie de drama volvió a ser Mad Men, aunque quedó un regusto a premio de consolación, de hecho,  Mad Men estaba nominada a 19 Emmys y ganó dos el ya nombrado y mejor peluquería (¿hay Emmy a eso?) . Mejor actriz, como ya todos sabíamos menos ella a juzgar por su emocionadísima reacción, Julianna Margulies.

En comedia arrasó Modern Family y yo que lo celebro, para el matrimonio Dunphy fueron a parar los premios de mejor actor y actriz de reparto, a Ty Burrell y Julie Bowen respectivamente, ésta última tiene un papel menos vistoso y agradecido que Sofia Vergara, la otra del reparto nominada, sin embargo la academia ha sabido reconocer su trabajo acertadamente, bravo. También se hizo con los Emmy a mejor dirección por ‘Halloween’ y mejor guión por ‘Caught in the act’.

Y aquí vienen las sorpresas ¿desagradables? en comedia. En la temporada de despedida de Steve Carrell y que The Office se recuperó de su bache cómico, cuando todo el mundo lo daba por ganador y esperaba un merecido reconocimiento, oímos el nombre del ganador al mejor actor de comedia y no era él sino Jim Parsons. Vale, es uno de los personajes más queridos de la televisión y  es la estrella de su serie, The Big Bang Theory, pero Carrell se lo merecía muchísimo más, por lo menos no lo ha ganado John Galecki, quien no se consuela….. El otro premio de la discordia es en la categoría homónima femenina, todo parecía indicar que la cosa estaba entre Laura Linney, que aún no sabemos que pinta en comedia (bueno, sí, que su serie dura 20 minutos, pero de comedia nada) y Amy Poehler, que cada vez cuenta con más fans y anoche protagonizó una de las situaciones más divertidas de la gala que personalmente me hizo adorarla y creo que al público también, vedlo vosotros mismo aquí. Nos quedamos todos ojipláticos cuando vimos que la ganadora era Melissa McCarthy, todos pensábamos que su nominación por Mike & Molly era simple relleno pero al parecer su tirón en Bridesmaids ha conquistado a la academia, sino no se explica. Señores, ¿un Emmy porque os ha gustado una película? Esto no es serio.

En el apartado de miniserie estuvo todo muy repartido, Downton Abbey venció como la mejor en su categoría (que no es miniserie, tiene segunda temporada, pero como son cortitas los señores de los Emmy han decidido meterla ahí, con un par) y también Maggie Smith. A Mildred Pierce la premiaron con premios para sus actores Guy Pierce, divertidísimo discurso fardando de las veces que se había acostado con la otra premiada, Kate Winslet, que por cierto le falta sólo un Tony para el EGOT. Y vosotros diréis, ¿tiene un Grammy? Sí, lo ganó en 2000 con un disco de canciones infantiles, esta mujer es un portento. Hasta la criticada The Kennedys tuvo su reconocimiento con la victoria de Barry Pepper como mejor actor.

La lista completa de premios la podéis consultar en esta entrada anterior.