Javiera Mena en el Teatro Lara (Madrid): “¡Ahora se paren!”

La que es sin duda la artista más destacada de la actual escena independiente chilena, Javiera Mena, disfrutó el pasado miércoles de su dulce éxito en España en un concierto para la gira SON Estrella Galicia. La artista ya había dado un buen número de conciertos en nuestro país, pero no se había enfrentado al reto que supone una actuación en sala de teatro, con su público sentado y su ocasional silencio sepulcral.

El concierto, celebrado en el Teatro Lara de Madrid, tuvo dos secciones claramente diferenciadas por el repertorio de canciones y el vestuario de la cantante. Abría con “Un audífono tú, un audífono yo” (o como ella nos tradujo la primera vez que se dirigía al público: “Un casco tú, un casco yo”), emocionando y disipando las dudas que podían existir con respecto a su solvencia en un teatro. Sin embargo, los habituales problemas de sonido de las primeras canciones sembraban de nuevo la preocupación. Lo cierto es que después de tocar el último corte de “Mena” (2010), Javiera condensó gran parte de las canciones de su primer disco, “Esquemas juveniles” (2006), haciéndonos ver que se reservaba lo mejor para después. Quizás esto produjo un acentuado desequilibrio entre ambas partes del concierto. Los temas de “Esquemas juveniles” sonaron a medio gas (a excepción de la preciosa “Al siguiente nivel”), y nos hicieron temer por el resto del concierto.

La Javiera más petarda hacía acto de presencia tras una breve pausa para cambio de vestuario. Un gogó saltaba al escenario al comienzo de “Hasta la verdad” (uno de los temas que sonaron con más fuerza), y la artista aparecía inmediatamente después, vestida a juego con el bailarín: ambos de un cegador dorado, acorde a lo que nos esperaba a continuación. “Primera estrella” fue quizás el mejor momento del concierto. La confianza de Mena en el escenario fue creciendo a medida que los temas se sucedían, y fue durante ese corte de su segundo disco cuando por fin el público (ya en pie, a petición de la artista) se dejó llevar. La mayoría de temas que componen “Mena” no dejaron descanso alguno. La decisión de condensar las canciones de su primer disco en una “sección íntima” antes de la fiesta se revelaba entonces como un acierto. Javiera comenzaba a sonreír con fuerza, aumentaba el contacto visual con el público, se animaba a bailar y a saltar enérgicamente. En definitiva, empezaba a pasarlo bien en el escenario, contagiándonos a todos el espíritu de su segundo disco con su disfraz de bola de espejos. El clímax del concierto llegaba con “Yo no te pido la luna”, tema original de la cantante italiana Fiordaliso con el que Javiera se presentaba en la escena musical chilena hace unos años. A estas alturas, ya solo necesitábamos una canción para irnos del Teatro Lara plenamente satisfechos.

Tras el falso final de concierto, Javiera regresaba sin su banda al escenario para ofrecernos los bises en forma de interludio: una emocionante versión de “Acá entera” y el “Oye papá, oye mamá” de Jeanette, que dedicaba a todos los padres que se encontraban en la sala (cuatro gatos, obviamente). Como no podía ser de otra manera, Javiera terminó con “Luz de piedra de luna”, desatando un fin de fiesta galáctico en el que la artista nos disparó rayos láser mientras bailábamos al ritmo de su incontestable hit. El teatro abría así una ventana hacia el cielo de Madrid y Javiera nos traía la luna, sin que nosotros se la pidiéramos.

 “Primera estrella” (Teatro Lara, Madrid, 05/10/11)