Contagio

Contagion (Estados Unidos, 2011)
Director: Steven Soderbergh
Intérpretes: Marion Cotillard, Bryan Cranston, Matt Damon, Laurence Fishburne, Jude Law, Gwyneth Paltrow, Kate Winslet
Guión: Scott Z. Burns
Producción: Michael Shamberg, Stacey Sher y Gregory Jacobs
Música: Cliff Martinez
Montaje: Stephen Mirrione
Fotografía: Peter Andrews
Duración: 106 minutos

La epidemia de lo previsible

El argumento de Contagio es de sobra conocido: un virus mortal comienza a propagarse a gran velocidad en un mundo globalizado, en el que los gobiernos intentan mantener el control de la epidemia pero rápidamente se ven superados por el miedo de la gente. Algo que ya hemos visto ya decenas de veces en el cine y la televisión, incluyendo las películas de zombies, pero que esta vez se trataba con aires de superproducción.

La película sigue varios hilos argumentales: un padre (Matt Damon) inmune al virus que tras perder a su mujer (Gwyneth Paltrow) por la enfermedad protege a su familia toda costa. El trabajo de los médicos del siempre recurrido CDC (Centro de Control de Enfermedades) de Atlanta para contener y controlar la epidemia (Kate Winslet) y dar la cara frente al público y las autoridades mientras se busca una vacuna (Lawrence Morfeo Fishburne). Una investigadora de la OMS (Marion Cotillard) que busca el origen de la enfermedad. Un bloguero amante de las teorías de la conspiración (Jude Law) que intenta averiguar la verdad. A partir de estos personajes se nos cuenta la expansión de la epidemia según avanzan los días.

Había interés en ver qué haría Steven Soderbergh (Ocean’s Eleven) con un reparto lleno de estrellas ante una trama bastante trillada pero que no deja de atraer al público, y el resultado es que no ha hecho nada nuevo. Nos encontramos ante una película previsible, quizá desaprovechada, que quema parte de su apretado metraje en secuencias sin interés con música machacona, y en la que no hay sorpresas ni personajes bien dibujados. Por mucha estrella de cine que haya, ¿para qué tenerlos si sus personajes están vacíos y sus actuaciones acaban siendo muy forzadas? ¿Para atraer al público con tanto nombre conocido? Incluso la crítica al poder de la industria farmacéutica y su influencia en la OMS se queda en una simple mención.

Lo único memorable que queda es la escena en que abren la cabeza a Gwyneth Paltrow, momento en teoría tenso en el que escuchamos risas en la sala. Contagio intenta ser novedosa en cuanto al clásico tratamiento del cine de catástrofes, fijándose más en los personajes que en la calidad de los efectos especiales, pero no consigue destacar ni ahí ni como película de suspense. Muchos puntos de vista se quieren contar, y al final ninguno consigue ser desarrollado completamente. En definitiva, una gran decepción.