Air / Le voyage dans la Lune

7.4
Air se inspiran en el célebre cortometraje de George Méliès para su nuevo álbum, además de crear una banda sonora totalmente nueva para la restauración de su versión coloreada. Este proyecto lo tenía todo para ser un triunfo total y su gran regreso después de Pocket Symphony, su último disco en condiciones. Hemos tenido mala suerte y Air nos han entregado algo que por suerte no es Love 2, pero que se va a perder en el olvido gracias a su poca trascendencia.

Le voyage dans la Lune se pasa como un suspiro, y  no solo por durar una escasa media hora, también porque no deja nada destacable para el recuerdo. Abre con los dos mejores temas del disco, “Astronomic Club” y “Seven Stars”, que nos hacen pensar que estamos ante los Air más clásicos. Pero no, a partir de “Retour sus Terre” se empieza a desvanecer todo en una amalgama de tópicos airianos. Parece que Dunckel y Godin han puesto el piloto automático y más que inspirarse en la obra de Méliès están mirando continuamente a sus glorias pasadas. Podría nombrar un millón de canciones de Air parecidas a “Moon Fever” o “Sonic Armada”. Lo que sigue son dos incomprensibles interludes (en este disco no hacen nada de nada) y tres canciones más, una de ellas una desaprovechada colaboración con Au Revoir Simone.  El final remonta el vuelo con “Lava”, pero no es suficiente para arreglar el conjunto final.

La banda sonora creada para el cortometraje también se queda a medias. Necesariamente más corta, usa tanto canciones que aparecen en el disco como un par de piezas nuevas. El experimento resulta interesante pero no siempre llega a buen puerto, porque en momentos como los previos al lanzamiento del cohete las imágenes y la música se complementan a la perfección, pero en otros como el consejo de sabios inicial, vídeo y audio no casan para nada. Otro fallo es no haber utilizado “Who Am I Now?”, ya que abría aportado una atmósfera interesante al viaje lunar.

Tanta negatividad viene de lo que podía haber sido, pero este Le voyage dans la Lune es un buen disco a pesar de todas las pegas (no como Love 2). Aun así no es un disco de regreso tras tres años de espera, ni un proyecto en el que se vea un excesivo amor hacia la obra que lo inspira, ni un trabajo inspirado. La obra maestra del mago francés se merecía algo más que un álbum para salir del paso.