Pet Shop Boys / Format

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Podría ser el segundo sacacuartos de la semana, pero nada más lejos de la realidad. Cada lanzamiento de Pet Shop Boys es un regalo caído del cielo. Si tienen unos cuantos remixes siempre los recopilan en un disco para editarlo, si escriben una banda sonora también la editan, si estrenan un ballet lo mismo. Sí, que saquen tantas cosas nos cuesta dinero a sus seguidores, pero no se trata de recopilatorios sosos como el The Singles de Goldfrapp, son discos necesarios. Tennant y Lowe se preocupan de los fans como pocos.

Con este Format, en lugar de recopilar los singles (cosa que ya hicieron hace un par de años acompañándolos de un jugoso DVD con actuaciones) lo que hacen es dar continuidad al genial Alternative de 1995. Somos muchos los que a estas alturas no nos podemos permitir empezar a coleccionar singles de Pet Sop Boys para tener sus caras b, por eso nos hacen el favor y nos entregan esta bonita caja de cartón (con libreto de entrevista incluido) cuyo artwork va muy en la línea de Yes, su último disco de estudio.

Caben en esta nueva entrega nada menos que 38 caras b y bonus tracks que nos muestran ese camino paralelo a los discos de estudio entre 1996 y 2009, o lo que es lo mismo entre Bilingual y Yes. Realmente resulta abrumador, inabarcable, y por tanto un tanto difícil a la hora de emitir una opinión detallada sobre un trabajo así, tan extenso y tan dispar al venir cada canción de un sitio diferente. Nos encontramos ante el enésimo documento que nos dice una vez más quiénes son los verdaderos reyes del pop, una de las mayores influencias de este género desde los años 80. Se me hace extraño decir esto, porque los noventa fueron muy grandes para el dúo británico, pero el segundo disco es incluso mejor que el primero. En la primera mitad hay hits como “The Truck Driver and His Mate”, una potente versión de aquella “Discoteca” incluida en Bilingual, o “Delusions of Grandeur” que es el gran temazo de esta parte. Como curiosidad está “Confidential”, una demo escrita para Tina Turner que ya estaba incluida en el disco extra de la reedición de Very. A partir del CD 2 empieza esa época a la que muchos llaman madurez, pero que realmente es una juventud que se repite una y otra vez con cada disco. Siguen frescos, irónicos y descarados como en “Nightlife”, “Searching for the Face of Jesus”, “Party Song”, “We’re All Criminals Now” o “The Former Enfant Terrible”; rescatan una versión de “Friendly Fire” y  “We’re the Pet Shop Boys”, canción incluida en Rudebox de Robbie Williams, confeso admirador de estos chicos de la tienda de animales. Aunque ya ha aparecido en varios sitios, el dueto junto a Elton John (“In Private”) sigue poniendo los pelos de punta de lo perfecto que es. Sin embargo la mayor joya de esta caja de las maravillas es “Bright Young Things”, probablemente una de sus mejores composiciones y muestras de elegantísimo pop electrónico.

Para entender lo que digo es mejor empaparse uno mismo de todas estas luces de colores, glamour, glitter y (¿por qué no?) petardeo de la más alta calidad, ya que como he dicho me siento incapaz de hacer un análisis certero de algo tan grande. Con Pet Shop Boys (casi) no se echan de menos sus nuevas entregas de estudio porque siempre nos deleitarán con cosas nuevas e interesantes, pero ya nos estamos frotando las manos ante el anuncio de que en este 2012 tendremos la continuación de Yes, y esperemos que también una nueva gira a la altura de ese maravilloso Pandemonium Tour.

http://www.youtube.com/watch?v=xiG3wfG23kM