Los Evangelistas / Homenaje a Enrique Morente

8.7

Hace una semana habría escrito una crítica muy diferente a la que hago hoy. La primera impresión de este Homenaje a Enrique Morente que tuve fue que estaba ante “La leyenda del espacio 2”. Con el tiempo he aprendido a separar más Una ópera egipcia de aquel otro disco que conquistó una cima en la música española, por eso no lo relaciono tanto con el debut de Los Evangelistas. Por mucho que sea una unión entre Los Planetas y Lagartija Nick, predominan los primeros y se nota mucho. Esas primeras escuchas apenas dejaban en mí un puñado de buenas canciones a las que les faltaba algo de personalidad, ya que estaban lastradas por una manera de cantar y de tocar cada instrumento idénticas a la de los últimos Planetas. Los punteos de guitarra y sus atmósferas, las cadencias en las voces y muchas de las percusiones vienen marcadas por la inspiración flamenca de la música, pero también por el grupo granadino. Por eso, en los cortes en los que la voz principal es la de J, se puede decir directamente que estamos escuchando una canción de Los Planetas.

Por suerte este trabajo es de los que crece y evoluciona con cada escucha. Ese deje “planetero” sigue estando ahí, pero ahora hay mucho más. Para empezar, la percusión añade una fuerza sobrecogedora al conjunto, y eso se ve desde el primer tema “Gloria”, el mejor de los doce. Este comienzo engloba todo lo que hace especial este disco, todo lo que hace que se merezca poder ser independiente de sus otros dos hermanos. Se aúnan aquí unos potentes golpes de batería, una voz rabiosa y unos teclados juguetones. Los dos siguientes cortes son los que más provocaron esa primera sensación agridulce inicial.

Dividiendo en dos mitades el álbum están las únicas canciones con voz femenina que forman un trío estelar. La atmosférica “Delante de mi madre”, cantada por Carmen Linares, está llena de capas que solo se pueden descubrir prestándole atención y dejándose llevar por su mágico sonido. “Yo poeta decadente” compite con “Gloria” por ser la mejor canción del disco, y casi lo consigue cuando entra la voz de Soleá Morente elevando el sentimiento a lo más alto. Algo tan sencillo como el uso de unos teclados en el estribillo añade mucha fuerza al conjunto. En “La estrella”  la voz de Soleá suena especialmente imponente y agresiva acompañada de todo el paisaje eléctrico creado por las guitarras.

Después del sobrecogedor meridiano, “El loco”, único tema no escrito por Enrique Morente, abre una segunda parte más ligera. Es el habitual single de Los Planetas que al principio no dice nada más allá de que es de quien es, pero al que se le coge mucho el gusto con el tiempo. Un acertado final del camino es la festiva “Donde pones el alma”, en la que se entremezclan todas las voces e instrumentos para festejar el legado del maestro.

Como me ha dicho alguien muy sabio, este disco lo ha hecho quien lo tenía que hacer y se ha hecho como se tenía que hacer. La auténtica fusión se consigue cuando las fronteras entre los géneros se confunden y no ponen trabas a la creatividad, así las canciones pueden estar vivas y crecer por todos los recovecos de nuestro cuerpo. Eso es Homenaje a Enrique Morente. Es la mejor muestra de afecto que se le podría haber hecho, estoy seguro de que le habría encantado.