Querida Watson

Cientos de espectadores pusieron el grito en el cielo al enterarse de que el ayudante de Sherlock Holmes no iba a ser John sino Joan Watson en la nueva serie de la CBS. Y, para más inri, esa Joan sería interpretada por Lucy Liu, la dama más fría de la pantalla.

Después de ver el piloto puedo confirmar la excelente elección de Liu como doctora Watson. Creo que esta decisión puede conseguir llevar la historia a nuevos terrenos, avanzar más, ya que últimamente con las películas de Guy Ritchie y la serie británica de Steven Moffat, la mayor parte de los comentarios, fanfics y manipulaciones de los fans en las redes sociales se han centrado en el morbo de considerar la posibilidad de una relación homosexual entre la pareja de detectives. Y, por supuesto, los guionistas se han aprovechado de ello. No nos engañemos, una relación heterosexual nunca da tanto morbo a los fans como una homosexual, así que Rob Doherty se libra de esta presión con un “Aquí tenéis a un hombre y una mujer que viven juntos, tienen una conexión especial y no pueden vivir el uno sin el otro. Pasemos a lo siguiente.”. Esperamos sin dudar miles de escenas de tensión sexual no resuelta, incluso podemos esperar resolución en capítulos clave, pero difícilmente será este tema el que centre el desarrollo de la trama de la serie, así que le doy un punto positivo a la elección.

No estoy tan de acuerdo con la presentación de Sherlock Holmes, el detective consultor llegado de Londres. Un Sherlock con sentimientos, para resumir. Un Sherlock que, al encontrar gracias a sus deducciones el cuerpo cubierto de sangre de una mujer asesinada, declara con un estremecimiento: “A veces odio tener razón”. Un Sherlock que dejó Londres por amor a una mujer. ¡Un Sherlock que prefiere hacer creer a Holmes que se ha equivocado en su análisis de la personalidad de su compañera que ponerle en el aprieto de hablar de lo que realmente le ocurrió! Pero… ¡¿Esto qué es?! Pues lo que es es la consecuencia de hacer al detective cruzar el charco y dejarlo en manos de estadounidenses, grandes maestros en muchos aspectos de la narración, pero en general bastante negados a desarrollar un personaje carente de sentimientos como ha sido siempre el caballero Holmes. Ya vimos el fiasco de Dexter, serie en la que también apareció nuestro edulcorado Sherlock, Jonny Lee Miller

En fin, por ahora tengo sentimientos encontrados en cuanto a la serie de Doherty, que se estrena el 27 de septiembre. Veremos cómo sigue y si me he equivocado en mis deducciones.